La hipnosis regresiva está altamente indicada en algunos casos especialmente traumáticos de la niñez o juventud, y en otros que tienen componentes de vidas pasadas para los que, en muchos casos, dos o tres sesiones son más que suficiente para resolver traumas que han durado a veces más de 50 años cuando han tenido su origen en la niñez, y muchísimo más, por su puesto, cuando su origen está en las vidas pasadas.

Los temas que más se tratan con este tipo de terapia constituyen un abanico muy grande de patologías. Entre ellas: las fobias, miedos, violaciones, amnesia, enfermedades con origen kármico, descubrir el origen de las enfermedades, tartamudeo, etc. También se utilizan las regresiones para descubrir los temas relativos a la reencarnación y al espacio entre vidas, e incluso para progresar en el tiempo y conseguir información que a veces se encuentra en las capas más profundas del subconsciente y del supraconsciente, regresando al útero materno y más atrás en el tiempo.

La esencia y la base de la hipnosis regresiva, es poder comprender y asimilar mejor el presente.

Durante el proceso, se trata de investigar y averiguar por medios y trances hipnóticos si alguna o muchas de las situaciones que hemos vivido en el pasado, ya sea en nuestra infancia o en otras vidas, siguen condicionando nuestra vida en el presente actual, en diferentes formas.